La fotógrafa Alemana Ines Opifanti, freelance y autodidacta, llevó un paso más allá el parecido entre el dueño y su perro cuando creo su serie «parecidos razonables», en las que el dueño del perro tenía que posar, tratando de asemejarse a las facciones y gestos de sus perros.

Con un fondo neutro, verde azulado el preferido por la artista » por cada una de sus sombras» y fotografías muy iluminadas, el ojo del espectador tan sólo se centra en los personajes.
Todas sus fotografías se centran en la mirada y los ojos, a partir de ahí se construye a cada amo y su perro.
Los modelos posaron con la parte alta del torso desnudo, para que ninguna cosa entorpeciera la mirada del espectador.
No bastaba imitar la pose, había que captar el espíritu del gesto, su intención.