Es una realidad que cuando nos apuntamos a un gimnasio lo hacemos con todas las ganas e intenciones del mundo. Queremos mejorar nuestro aspecto físico bien sea porque nos sobran unos kilos o porque queremos mantenernos en forma.

Debes tener en cuenta que el ejercicio es salud y cuando dejamos de ir al gimnasio o no practicamos ningún ejercicio físico nuestra salud se ve de una u otra manera afectada.

Hay muchos motivos por los cuales al final acabamos abandonando el gimnasio, unos tan pronto que no llegan a durar ni un mes y otros a los pocos meses. Así lo determina una encuesta hecha por Precor donde se refleja que aquellos que empiezan a ir al gimnasio por primera vez, lo abandonan antes de las 4 semanas.

A continuación detallamos los principales y más comunes motivos por los cuales nos ocurre esto:

No fijarse un objetivo en el gimnasio

motivos para dejar el gimnasio
Ten claro unos objetivos acordes a tu estado físico para no perder pronto el estímulo.

Aquellos que se apuntan para ir a un gimnasio por primera vez no suelen tener claro lo que quieren obtener ni lo que hay que hacer para lograrlo con lo que la frustración llega más pronto que tarde y acaban desmotivados al no tener los resultados que esperaban, sobre todo porque creen que a los pocos días deberían de notarse los resultados. La regla general de lo que suele ocurrir es que los cambios van tan poco a poco que uno mismo no es consciente del cambio, sin embargo si alguien que hace mucho tiempo que no te ve se encuentra contigo seguramente si note la diferencia pero si te has esforzado lo suficiente.

Elegir un gimnasio lejos de casa o el trabajo

No fijarse un objetivo en el gimnasio
Las cintas de correr ejercitan el sistema cardiovascular y es de lo más recomendado para perder peso.

No elijas un gimnasio por lo bonito que es, porque esté de moda, porque van tus amigos, porque hay muchas chicas o chicos 10, sino por tu comodidad, ahora debes pensar en tí y no en los demás, quieres ir al gimnasio por ti, para sentirte mejor y para ganar salud.

Ocurre sobre todo para los más novatos en ir al gimnasio, que si no tienen el hábito de recorrer una cierta distancia hacia el gimnasio, acabarán por dejarse llevar por la pereza y abandonarlo. Por esto una gran ayuda es elegir un gimnasio lo más cerca posible de donde vivas o trabajes o al menos que quede en el trayecto diario que haces para ir a casa.

Lesionarse debido a la inexperiencia

No fijarse un objetivo en el gimnasio
Tanto hombres como mujeres pueden realizar ejercicios similares pero con pesos distintos.

Nadie nace sabiendo de todo y en el tema del deporte y los gimnasios uno de los problemas más comunes son las lesiones debido al desconocimiento de las reglas básicas de aquel que entrena. El no realizar un pre-calentamiento muscular deriva en un mayor riesgo de sufrir una lesión, ya que al no calentar los músculos y someterlos a grandes presiones de repentinas pueden quebrar el músculo y hacer aparecer lesiones inesperadas.

Si los primeros días tienes agujetas y te duelen los músculos será que te has esforzado, sigue así, poco a poco, y el dolor se irá calmando con más ejercicio. Debes recordar que los primeros días debes hacer poco esfuerzo e ir incrementándolo con el paso del tiempo para evitar lesiones fundamentalmente. Pregunta siempre tus dudas a tu entrenador.

No ver resultados rápidos

No fijarse un objetivo en el gimnasio
Esforzarse día a día te llevará a ver resultados.

El inexperto que va por primera vez a un gimnasio se cree que los resultados llegan rápidamente y nada más allá de la realidad. Ver resultados lleva su tiempo, su esfuerzo y sacrificio.

Por supuesto no se te ocurra recurrir a ningún tipo de sustancia dañina que te acelere el proceso, porque con el paso del tiempo tu hígado y tu cuerpo lo padecerá y te arrepentirás. Aquel que veas que en poco tiempo ha logrado resultados increíbles es porque se está metiendo al cuerpo sustancias aceleradoras, acércate a el y pregúntale que tal va su hígado. Por cierto, nadie que toma este tipo de sustancias lo reconoce, sabe que hace mal, pero prefiere los resultados rápidos a su salud, error total.

No exigirte lo que debes

No fijarse un objetivo en el gimnasio
Ser exigente contigo mismo te llevará a lograr resultados, pero no te pases de pretensiones.

Muchos van al gimnasio, se montan en una bicicleta o se ponen a correr en una cinta, están 5 minutos, recorren poca distancia, a continuación hacen 4 flexiones, 8 ejercicios de máquinas y 10 abdominales. Por supuesto, entre ejercicio y ejercicio se ponen a charlar con las diferentes personas que están por el gimnasio, otros a ligar con la chica o chico de turno que está cerca, vamos que pueden pasar mas tiempo hablando que ejercitando el cuerpo y aún así piensan que con eso van a lograr algo, sin ni siquiera sudar lo más mínimo.

Olvídate de la gente de alrededor cuando vayas al gimnasio, a no ser que sea para que te ayuden a sostener algún peso, procura ser riguroso, no te entretengas con los amigos mas de lo debido entre ejercicio y ejercicio, acaba tu tabla de ejercicio y cuando acabes si quieres habla todo lo que quieras. Evitarás pasar 2 horas en el gimnasio cuando quizás sólamente necesites entre 45 y 60 minutos, que es lo que recomiendan, ni más ni menos para un mantenimiento físico efectivo.

No pedir ayuda al monitor del gimnasio

No fijarse un objetivo en el gimnasio
Es fundamental que un monitor te enseñe a realizar correctamente los ejercicios.

Si vas a un gimnasio de calidad debe tener al menos un entrenador o monitor, le pagan por ayudarte, asesorarte, enseñarte y corregirte en lo que haces si lo haces mal, al menos en los primeros días si eres novato. Pídele una tabla de ejercicios acorde a tu condición física, pregunta todas las dudas y dile que te acompañe para ver si haces bien los ejercicios.

Olvidar esto te va a ocasionar más cosas perjudiciales que beneficiosas, en primer lugar porque puedes estar haciendo mal los ejercicios o haciendo ejercicios que no deberías, intentando levantar más peso del que es recomendable para tu condición física, o incluso respirando mal en los ejercicios. Todo es importante y debes dejarte aconsejar sin ninguna duda, no tengas miedo ni vergüenza en preguntar porque para eso están los entrenadores.

Fijarse un modelo de cuerpo imposible de obtener

No fijarse un objetivo en el gimnasio
A veces nuestros objetivos no son claramente alcanzables, al menos al principio.

Quien no tiene sus ídolos y quien no quiere tener el cuerpo de tal famoso de la televisión, del cine o del deporte, pues casi todos los tenemos y nos gustaría parecernos a ellos. Si partimos de tal comparación nos va a llevar posiblemente a una frustración rápida, a no ser que tengas mucha paciencia y seas consciente que para llegar a eso hay que entrenar mucho y sobre todo, lo más importante, cuidar la alimentación. Según los expertos más del 60% de los resultados que podamos obtener parte de llevar una alimentación sana y comer alimentos al menos 5 veces al día y poca cantidad. Esto poca gente lo tiene en cuenta y es muy importante.

Preferir los hábitos anteriores a los sacrificios

No fijarse un objetivo en el gimnasio
El peso del sacrificio a veces puede más que la voluntad.

Con lo bien que se vive comiendo lo que apetece en cada momento y de más de lo que debemos, saliendo a beber alcohol de más por las noches con los amigos, fumando, trasnochando, no hacer ejercicio más que el cambiar de botón en el mando a distancia de la televisión, … ¿para que voy yo a dejar esa buena vida? Es lo que se preguntan muchos que abandonan el gimnasio, aunque precisamente esa no es la buena vida sino la mala vida que hace que engordes, estés en baja forma y acabes con alguna enfermedad tipo coronaria.

El stress del trabajo y la falta de tiempo

No fijarse un objetivo en el gimnasio
Andamos todo el día corriendo en nuestra vida y deberíamos mejor hacerlo sobre la cinta.

En muchos casos es también la falta de tiempo o el stress del trabajo el que no nos deja apenas tiempo libre para hacer algo de deporte aunque realmente si queremos. Si quieres mantenerte sano, debes apartar un poco el trabajo y dedicarte tiempo para lo que realmente es salud, no sólo a corto plazo sino a largo plazo, y tu cuerpo lo agradecerá.

Si te has leído estas causas de abandono del gimnasio más usuales, recapacita si eres uno de ellos y no olvides que mantenerte sano está por encima de todo, si no quieres ir al gimnasio puedes salir a correr a la calle o en casa hacer algún tipo de ejercicio, prepárate una tabla con los ejercicios que puedes hacer sin salir de casa. En breve publicaremos tablas para realizar ejercicios tanto en el gimnasio como en casa.

Recuerda, todo cambio físico requiere esfuerzo, tiempo y ganas de mejorar, si superas estas premisas lo tendrás todo ganado para vencer al abandono.

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