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De derechas o de izquierdas, ¿o es otra cosa?

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De derechas o de izquierdas, ¿o es otra cosa?

Conócete a ti mismo II

Las creencias e ideologías no son algo que parezca que se puedan cambiar. Es igual que lo que ocurre con ser hincha de un equipo deportivo. O del Real Madrid o del BarcelonaUno no es un día del Real Madrid y al día siguiente hincha del Barcelona. ¿Podemos cambiar de tendencia ideológica o no?, y si la respuesta es no: ¿a qué se debe?, ¿estamos determinados por nuestros genes a ser de ideología y no de otra? ¿Qué papel tiene entonces la libertad?, y en última instancia: ¿las personas pueden cambiar?

En primer lugar hay que aclarar que muchas personas no saben de forma certera si sus formas de pensar son de derechas (conservadores) o de izquierdas (liberales). Gulag_2Sobre todo hoy en día, donde los partidos políticos no parecen tener una tendencia muy clara, sobre todo por tratar de aproximarse al centro. Mientras que en un principio (entre los siglos dieciocho y parte del veinte) las ideas eran muy diferenciadas, pronto tuvieron que dejar de serlas por lo radicales que fueron el comunismo y el nacional-socialismo, que llevaron a tantos errores (horrores), guerras y exterminios.

Nuevos tiempos en la política, donde ya nada está tan claro.
Nuevos tiempos en la política, donde ya nada está tan claro.

Ser de izquierdas implican conceptos como el bien común por encima del bien personal, lo cual lleva a que sus discursos estén más orientados a la apertura de sus fronteras, a crear proyectos de ayuda a personas necesitadas o con dificultades de distintos niveles, etc. En definitiva es una ideología que tiende a crear y promover mucho las ayudas sociales y que las diferencias entre los ricos o los pobres no sean muy grandes, promoviendo y creando políticas sobre todo que promuevan la clase media.

el bien comun

Actualmente, por la posibilidad científica que dan los nuevos tipos de escáneres cerebralesEscaner Resonancia Magnética para recoger información, muchas ciencias tratan de averiguar qué implican unas cosas u otras que siempre han permanecido «oscuras» por no tener medios para poder investigar sobre estas cuestiones. De esta forma el prefijo neuro- ahora puede estar asociado a ciencias como la economía, la política, la mercadotecnia u otros muchos. De esta manera, mientras que antes era imposible determinar qué entraba en juego al tener una ideología de derechas o de izquierdas, ahora este aspecto humano se puede analizar por medios científicos.

 

Escaner de resonancia magnetica del cerebroEn esa dirección se encuentra Darren Schreiber, neuropolitólogo de la Universidad de Exeter. Trató de analizar qué conllevaba ser de una ideología o de otra, cosa compleja de determinar, pues había que crear un experimento que no implicase la simple idea de preguntar a una persona por sus creencias, en primer lugar porque una cosa muy distinta es lo que el sujeto crea y lo que su cerebro realmente sea, como ya he explicado arriba.

En un proceso largo, en primer lugar determinando si una persona tiene ideas y sentimientos de derechas o de izquierdas, y una vez determinada la ideología del perfil de sus sujetos, poniéndoles pruebas bajo el análisis de un escáner cerebral de resonancia magnética encontró lo que buscaba. La prueba definitiva con la que logró ver diferencias en las formas de trabajar los cerebros de los de derecha y los de izquierda, fue una prueba en la que trataba de determinar cómo el cerebro se comportaba a la hora de arriesgarse en juegos de pérdidas y ganancias.

Lo que encontró es que las personas de derechas acometen estos juegos o entradas en riesgos con la amígdala activada, mientras que los de izquierda lo procesan en a través de la ínsula. La amígdala está implicada en muchos niveles de comportamientos, el más instintivo al cómo se responde ante un peligro primigenio, como por ejemplo ser atacados por un perro agresivo, recurriendo a la huida o el ataque. En otro orden de cosas toda vivencia implica emociones. La amígdala sobre todo recuerda (es el indexador emocional del total de la experiencia) las emociones negativas implicadas con el miedo, el dolor o el fracaso.La_insula La ínsula, esa parte del cerebro tan ignorada y poco nombrada, es como un puerto franco -cruce de muchos caminos- intermedio de muchas vías de comunicación cerebral. De esta forma la amígdala manda la información cerebral al prefrontal (razonamiento, conciencia, toma de decisiones, calcular en su sentido lato) a través de la ínsula, donde se almacenan las distintas experiencias emocionales mediadas por el prefrontal a lo largo de la vida. En este sentido la ínsula puede ser la que corresponda a la tan manida, actual y tan manejada inteligencia-emocional, que se ha vuelto un recurrente en casi todos los manuales de autoayuda.

Lo que en el fondo está implicado, en estas dos formas de proceder del cerebro, es cuánto está dispuesto el sistema nervioso central a ser aperturista,Tendencia al riesgo a aceptar los cambios y la novedad, frente a atenerse a ideas validadas y ya probadas que no provoquen muchos cambios.O dicho de otra forma: es la capacidad que las personas tienen para enfrentarse a la novedad, que descrito en dos conceptos fáciles de asociar, es la tendencia de las personas hacia la neofilia (amor a lo nuevo si nos atenemos a su origen latino), y la neofobia (miedo a lo nuevo).

En este proceso vemos el cómo trabaja la evolución. Esta tendencia a la neofilia o la neofobia viene determinada a la respuesta básica de huida o lucha (recordemos que es llevada a cabo por la amígdala). Miedo a lo nuevoNo se puede decir que una sea mejor que otra. No ha habido ningún momento en la evolución que de repente sólo quedase una de las apuestas como para que todos la hayamos heredado (recordemos que algunos animales sólo tienen una de estas dos respuesta). De esa forma esa apuesta evolutiva, que viene programada en los genes, se mantiene en equilibrio, sobre el 50%, y es por esto mismo que la tendencia en las urnas, a la hora de «escoger» un partido de derechas o de izquierdas, sea siempre tan reñida e igualada, (hay que tener en cuenta otros factores como el de «castigar» a un partido o candidato, por ejemplo).

Lo que sale a relucir es que se nace con ciertas tendencias, ese núcleo no se cambia, se esconde o se mitiga, pero siempre está ahí en el fondo. La libertar, el prefrontal, tan sólo tiene el papel de «adaptar» ese núcleo a las circunstancias de una época o sociedad dadas, ora dándole más protagonismo, ora haciéndolas callar.

También hay que tener en cuenta otros muchos factores, aquí sólo me detengo en dos de ellos.

  1. Al tendencia a la neofilia o la neofobia también está determinada por la edad. Los niños todo lo exploran, buscan la novedad, siempre están inquietos. Esto dura hasta la edad de entre los 20 y 22 años, época hacia la madurez donde se pronuncia la tendencia genética.Niños explorando De otro lado se suele decir que todo adulto ya maduro, llegando a los 50 años, suele tender a la neofobia. El cerebro se adapta a ciertas rutinas y costumbres, que lea crea cuanto menos desazón al salir de ellas. Esto viene dado a su vez por dos cosas. 1.1 Los niños nacen con una gran cantidad de neuronas de sobra (se pierde entre un 15 a un 20% de masa cerebral desde los 20 años hasta la vejez). 1.2 El cerebro, en el fondo, es una «maquina» para optimizar el gasto de energía. Con la edad se llega al «resultado más óptimo», que quiere decir menos neuronas que han creado y encontrado los «caminos» más óptimos. Es análogo a los caminos en los bosques de las montañas: si estás perdido te relajarás si al final das con un camino que sabes que lleva a algún sitio. Los caminos o atajos mentales son lo mismo (concepto de caminos trillados).
  • No se nace con una programación fija e inalterable de los genes. EpigeneticaSe activan o desactivan grupos de ellos, y por lo tanto comportamientos, a lo largo de la vida (por la dieta, el clima, condición social, enfermadedes, etc.) A estos cambios se les llama epigenéticos. Un trastorno tan grave como el síndrome de estrés postraumático, provoca un cambio por el cual la amígdala -respuesta al miedo y lo amenazante- se dispara a la mínima.

Apuntes off topic:

  • No extrapolar del estudio de Darren Schreiber o este artículo a que las personas de derechas son unos cobardes o los de izquierdas unos «locos» por la novedad. Una gran mayoría de personas de derechas son líderes natos que no encajarían de ninguna forma con el perfil de cobardes. La cobardía es un término despectivo, mal entendido e interpretado sobre la naturaleza, ya que una persona cautelosa no tiene porqué ser cobarde.
  • Está extendida la falsa idea que la corteza cerebral se divide en cuatro lóbulos: frontal, parietal, occipital, y temporal. En realidad son cinco, pues la ínsula -llamada así por ser como una isla en el interior del resto de lóbulos- es ese quinto lóbulo.

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